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Recibe las bendiciones que Dios tiene para ti hoy

3 Marzo, 2023

Prepara tu corazón hijo mío, prepárate hija mía. He decidido bendecir tu vida, familia y trabajo. Los caudales del cielo se derramaran en tu hogar para bendecir a los que están a tu alrededor. Que tu fe no disminuya ni mengue, ya que veras que el aceite y la harina se multiplicaran en tu artesa de amasar.

 

Como lo he prometido con mi pueblo que oye mi voz y me obedece. Caminaras entre muchos pero aun así hare tu nombre perpetuo entre las naciones. Mi cayado y sustento estarán contigo como lo he prometido y perseguirán a tus hijos y los hijos de tus hijos. Cada mañana renuevo mis misericordias para contigo, mi gracia y favor no disminuirán porque es lo que he determinado a mis hijos, por eso te animo en hacer crecer tu fe ya que sin ella es imposible agradarme.

Oh hijo mío, alegra mi corazón con tu devoción, con tus cantos de alabanzas que todas las mañanas entonas. Mi corazón está atento al clamor de tu ferviente fe. No se acortara jamás mi sustento a los que en mi confían, a los que en mi permanecen, a los que me agradan en espíritu y verdad.

Porque en su corazón plantaron mis palabras como un sello perpetuo que nunca se borrara. Para que mi bendición permanezca por siempre en ustedes deben cumplir mis mandatos y enseñarlos a su descendencia. Deléitate en mi palabra, de día y de noche y mi favor siempre los acompañara, así como se deleitó el rey David y a través de ella fue guiado hacia mi espíritu.

Recibe mis bendiciones cada mañana que tengo para ti, no son escasas, son sobreabundantes y no traen tristeza al corazón. Estas enriquecen cada área de vuestra alma. Como no bendecir tu vida si veo cómo te postras en mi presencia cada mañana, como tu corazón se sintoniza a la línea de mi espíritu para contemplarme.

Oirás mi voz y la respuesta de mi corazón, es lo que he prometido a mis siervos que me buscan en espíritu y en verdad. Cada mañana es un regalo que solo puede apreciarse si mi gracia les anuncia mi benevolencia. Así como dije que no permitiría que mi pueblo pereciera en Egipto, así mismo te levantare para que seas testimonio donde quiera que vayas, porque serás cabeza y no cola, recibirás mi bendición todos los días de tu vida.

Amén